STATEMENT

I consider ideas as living entities and the artwork a way to give them a body. To me this affirmation is not symbolic because my investigation is based on the creation of new material in the artistic process, and how this can dialogue with concepts and narratives.

A few years ago I discovered the great metaphysical potential of using transparent plexiglass as double painting surface, where the front side has texture/matter (body) and the backside remains in the public without it (idea). This leads me to the segregation painting/idea in the same piece as the basis for an artificial artistic life, like a religious dogma one has to believe: If something has body and its own ideas (behind the surface) this should be alive.

Recently this physical segregation between the front and the backside has become diffuse, but the feeling of a living artistic organism remains there. These organisms have their own history and all they do is continuously pumping concepts and aesthetic material to the surface, which I try to capture during a pictorial experimentation. Sometimes a small figurative detail in a massive expression of matter or gesture makes everything look like a coherent landscape or object. Considering whether my painting is abstract, expressionist or figurative become then irrelevant. All that matters is the narrative or inner structure that lives in between the different languages, materials and techniques I create in order to let the artistic organism be.

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Considero que las ideas son entidades con vida propia y el arte una forma de darles cuerpo. Para mi esta afirmación no es simbólica porque investigo basándome en la creación de materia nueva durante el proceso artístico, y en como esto dialoga con la estética y los conceptos.

Hace ya unos años descubrí el gran potencial metafísico de usar metacrilato transparente como una doble superficie pictórica. La parte frontal tiene textura/materia (cuerpo) mientras que la posterior permanece sin textura ni materia (idea). Esto me llevo a la segregación pintura/idea en la misma pieza como base para una vida artificial artística, como un dogma religioso que uno simplemente ha de creer: si algo tiene cuerpo y sus propias ideas (detrás de la superficie) debe estar vivo.

Recientemente esta segregación física entre la parte frontal y posterior se ha vuelto mas difusa pero la sensación de que allí hay un organismo vivo permanece. Estos organismos tienen su propia historia y todo lo que hacen es bombear continuamente conceptos y material estético a la superficie, lo cual intento capturar durante la experimentación pictórica. A veces un pequeño detalle figurativo en medio de una masiva expresión de materia o gesto hace que todo parezca un paisaje u objeto coherente. Es entonces cuando las consideraciones sobre si mi pintura es abstracta, figurativa o expresionista, se vuelven irrelevantes. Lo que importa es la narrativa o estructura interna que vive entre los diferentes lenguajes, materias y técnicas que creo para que ese organismo artístico pueda existir.